1) No hablar en ambientes ruidosos: Si la voz compite con un ruido ambiental intenso, la voz siempre perderá.
2) No fumar: el tabaco es un factor irritante para la laringe, pues el humo del tabaco pasa entre las cuerdas vocales y predispone para que aparezcan tanto lesiones benignas, como cáncer de laringe del que el tabaco es la principal causa.
3) No chillar ni hablar gritando puesto que es un comportamiento de esfuerzo vocal. En todo momento debemos acomodar nuestro uso de la voz a nuestras posibilidades reales.
4) No hablar en exceso: ya que es un comportamiento de abuso vocal; se debe hablar teniendo muy en cuenta las posibilidades reales de cada laringe.
5) Hidratarse correctamente: se debe beber unos dos litros de agua diarios para que la mucosa que recubre a las cuerdas vocales esté correctamente hidratada.
6) Descansar de forma adecuada: la fatiga corporal se refleja en la voz. Se debe descansar correctamente para obtener el máximo rendimiento vocal.
7) No utilizar el aire pulmonar residual al hablar: nunca se debe hablar con el resto final de aire y sentir sensación de ahogo.
8) Evitar los irritantes laríngeos como el humo y las áreas polvorientas. Evitar, también, hablar en ambientes muy secos: la sequedad ambiental quita protección a las cuerdas vocales.
9) No carraspear: el carraspeo se debe eliminar ya que es un comportamiento de esfuerzo traumático para las cuerdas vocales. Es un movimiento fuerte y violento.
10) Y finalmente, aunque no menos importante: Realizar controles periódicos de la voz, especialmente los profesionales, con el otorrinolaringólogo o con el foniatra. Y consultar siempre que una disfonía se mantenga más de 15 días, sin estar acatarrado.






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